Perdonarse a uno mismo
El perdonarse a uno mismo nos deja espacio para seguir adelante, ser más compasivos, y finalmente poder perdonar al otro de lo que nosotros hemos percibido como ofensa.
El secreto para perdonarse así mismo es saber actuar de manera diferente la próxima vez que tengamos oportunidad de hacerlo. Y a pesar de que en ese momento esa conversación ya ha sucedido y no se puede cambiar, nuestra voluntad se convierte en la llave de nuestra liberación.

Los resultados mágicos del perdón
El perdón ablanda el corazón.
El perdón es una de las acciones más mágicas que existen.
Nos permite ir un paso más allá en nuestra realización espiritual y saca lo mejor de nosotros.
Abre una puerta a la paz interior y la tranquilidad.
Nos hace humildes.
Nos aporta grandeza.
Hay que tener mucho amor propio y valentía para perdonarse y saber perdonar.
Cuando perdonamos nos sentimos más ligeros, más vivos.
Nuestra alma se llena de gratitud, compasión y empatía.
Cómo dice Mark Twain, es la sutil fragancia que desprende la flor después de ser aplastada.
Perdonar nos libera.
Saldamos una deuda con nosotros mismos.
No siempre la persona que perdones merece tu perdón, sin embargo debes perdonar porque tú mereces paz.
El perdón ablanda el corazón, lo hace más mullido y menos rígido. Nos permite estar abiertos a recibir y dar amor. No existe en el mundo nada más importante que eso.
Comienza el proceso de perdonarte
Date permiso para comenzar el proceso de perdón, de auto perdón. Podrías empezar con una disculpa a alguien que creas que la necesita.
El poder del auto perdón es tan fuerte que sirve de inspiración y nos llena de coraje para afrontar el próximo momento con más seguridad y paz mental.
Por lo tanto, si nos comprometemos a utilizar cada momento para mejorar, para tomar decisiones más acertadas, elecciones que nos satisfagan, cultivar un poder de la palabra que sea impecable y actuar siempre a partir del amor, nuestro camino se abrirá y viviremos como nunca lo hemos hecho, desde un estado de comprensión totalmente puro y profundo.
Haces buen trabajo. Saludo de paz y de bien.
Muchas gracias
Me alegro eu te haya servido y te haya gustado 🙂
Un abrazo!